Los ojos de las criaturas son más sensibles y vulnerables que los de las personas adultas, por lo que hay que prestarles mayor atención para prevenir posibles infeccio-nes, irritaciones o alergias.

Fabio Delgado, director técnico de Cottet Óptica, nos ofrece algunas recomendaciones esenciales para cuidar de los más pequeños:

“En los últimos años se ha incrementado la concienciación sobre el uso de gafas de sol en el colectivo infantil. Aun así, estamos lejos del uso que se realiza en países del norte de Europa, por ejemplo. Es muy importante que los niños y las niñas se acostumbren pronto a llevar gafas de sol, que deberán ser cómodas y flexibles para que se adapten bien a ellas sin molestias. En edades tempranas, el ojo está en formación y el cristalino, que tiene una im-portante función de filtrado de luz ultravioleta, deja pasar niveles muy elevados de luz: el 90% durante el primer año de vida. Cuando se usan gafas no homologadas, la protección es míni-ma, la pupila se dilata más y entran aún más rayos de sol.”

El Consejo General de Colegios de Ópticos Optometristas (CGCOO) lo corrobora: el exceso de radiación al que sometemos a nues-tros hijos e hijas puede derivar en futuros problemas de salud visual. Con una buena protección, no obstante, podemos evitarlos.

Asimismo, desde el Colegio Oficial de Ópticos  y Ópticas Optometristas de Cataluña (COOOC) se afirma que el 90% de los niños y las niñas no lleva gafas de sol y que, a menor edad, mayor es la vulnerabilidad de los ojos a la luz y a los rayos ultravioleta.

En cuanto a los oídos también es muy importante protegerlos, ya que los niños y las niñas, son mucho más sensibles a las enfermedades del oído que las personas adultas, son a la vez menos conscientes del peligro que conlleva bañarse en según qué aguas y del riesgo que supone exponer los conductos auditivos a humedades durante mucho tiempo. 

Y es que a través del agua y la humedad podemos contraer infecciones bastante serias e incluso crónicas como la otitis externa, que causa graves síntomas y puede llegar a provocar la pérdida ligera de audición.

En este sentido, en Cottet recomendamos utilizar tapones adecuados y a medida, especialmente si tenemos contacto con agua de piscinas públicas, de río o de mar. 

Existen muchos tipos de tapones para diferentes ocasiones y con diferentes funciones. No obstante, cuando se trata de contacto con el agua, estos tapones deben ser especiales, dado que los materiales de otros tipos de tapones como la cera pueden hincharse con el agua y provocar tapones dolorosos e incluso pérdida de audición.

Lo más recomendable es acudir a un centro profesional para que la persona especialista pueda estudiar el caso concreto, revisar el nivel de audición y realizar los tapones más convenientes en cuanto a material y forma.

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